La tasa de desocupación alcanzó uno de sus niveles más altos de los últimos años, mientras el Ejecutivo presentó una estrategia basada en inversión pública, apoyo a empresas y aceleración de proyectos para recuperar puestos de trabajo.
SANTIAGO, Chile.– El mercado laboral chileno volvió a enfrentar señales de presión. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este miércoles que la tasa de desocupación nacional llegó a 9,6% en el trimestre móvil junio-agosto de 2026, manteniendo la tendencia al alza registrada durante los últimos meses.
El dato se conoce después de que el trimestre móvil anterior, correspondiente a mayo-julio de 2026, registrara una tasa de desempleo de 9,5%, cifra que ya había marcado un máximo dentro de los últimos cinco años. Según el INE, en ese período el aumento anual del desempleo estuvo asociado a un incremento de la fuerza de trabajo y a una reducción de las personas ocupadas.
Presión sobre el empleo formal
Los últimos indicadores muestran un escenario complejo para la generación de empleo. En el trimestre mayo-julio, el número de personas ocupadas presentó una variación negativa anual de 0,2%, influida principalmente por sectores como información y comunicaciones, enseñanza e industria manufacturera. Además, la tasa de ocupación informal se ubicó en 26,5%.
El mercado laboral también mantiene una elevada presión por incorporación de nuevos trabajadores. El INE ha señalado que el aumento de personas desocupadas ha estado impulsado tanto por quienes perdieron su empleo como por quienes buscan trabajo por primera vez.
Gobierno presenta plan “Chile Despega, con más pega”
Ante este escenario, el presidente José Antonio Kast presentó esta semana el plan “Chile Despega, con más pega”, una estrategia que busca generar más de 100 mil nuevos puestos de trabajo durante los próximos meses y durante 2027, mediante una movilización de recursos cercana a $1,3 billones.
La iniciativa contempla cuatro líneas principales:
- Aceleración de inversión pública y obras de rápida ejecución, incluyendo infraestructura, vivienda y proyectos territoriales.
- Impulso a la contratación y generación de empleo directo.
- Mayor liquidez para empresas y proveedores.
- Implementación regional de proyectos con seguimiento de resultados.
Dentro del plan, el Ministerio de Obras Públicas anunció una cartera adicional de proyectos cercana a US$400 millones, con más de 240 iniciativas orientadas a pavimentos, puentes, agua potable rural y obras costeras, con una proyección de alrededor de 23 mil empleos asociados.
Inversión y recuperación del empleo
Durante la presentación del programa, el Gobierno sostuvo que la recuperación del mercado laboral requiere aumentar la inversión y reducir obstáculos para nuevos proyectos. Kast señaló que los inversionistas estarían observando un escenario de mayor certeza jurídica y agilización de permisos para retomar iniciativas en el país.
El desafío para los próximos meses será transformar la inversión anunciada en nuevos puestos de trabajo efectivos, especialmente en sectores intensivos en contratación como construcción, infraestructura, servicios y pequeñas empresas.
Un escenario que seguirá bajo observación
Con el desempleo acercándose al 10%, la evolución de la ocupación será uno de los principales indicadores económicos del cierre de 2026. La capacidad del plan gubernamental para generar empleos dependerá de la ejecución de los proyectos, la participación del sector privado y el comportamiento general de la actividad económica.
