El fiscal nacional, Ángel Valencia, reconoció la existencia de una deuda universitaria pendiente, luego de que el tema fuera revelado a partir de consultas realizadas por medios de comunicación.
Según los antecedentes, inicialmente se informó de una deuda cercana a 218 UTM (más de $15 millones), sin embargo, el propio persecutor aclaró que el monto efectivo correspondía a 75,51 UTM, es decir, poco más de $5 millones, debido a diferencias asociadas a intereses.
Valencia explicó que la obligación se originó en su etapa como estudiante universitario, hace más de 30 años, correspondiente a un saldo pendiente de su último año de carrera.
El fiscal aseguró que la deuda fue pagada en su totalidad antes de la publicación del reportaje, entregando documentación que respalda la regularización del monto.
El caso se enmarca en una investigación que identificó a diversos funcionarios públicos con deudas asociadas al financiamiento de estudios, lo que ha reabierto el debate sobre este tipo de obligaciones en el país.
