La entrega de datos erróneos por parte de ENAP a la Superintendencia del Medio Ambiente sobre reportes vinculados a emisiones y recuperación de azufre en Concón, Quintero y Puchuncaví generó nuevas reacciones en la Región de Valparaíso, luego que Greenpeace solicitara esclarecer con rapidez las responsabilidades asociadas al caso.
La situación salió a la luz después que la estatal reconociera inconsistencias en la información reportada sobre recuperación de dióxido de azufre. Según antecedentes expuestos por el presidente del directorio de ENAP, Cristián Muga, durante años se informó una recuperación superior al 98%, cifra que posteriormente fue corregida y se aproximaría al 90%.
A través de una declaración pública, Greenpeace calificó el episodio como especialmente preocupante debido al historial de contaminación industrial que afecta a las comunas de la denominada zona de sacrificio. La vocera de la organización, Roxana Núñez, sostuvo que resulta fundamental esclarecer los hechos y fortalecer los mecanismos de fiscalización ambiental.
La representante agregó que entre marzo y mayo de este año se registraron 154 casos de intoxicación por contaminantes en la zona, de los cuales 108 correspondieron a niños, niñas y adolescentes, antecedentes que —según indicó— refuerzan la necesidad de recuperar la confianza de las comunidades afectadas.
Actualmente, los antecedentes son investigados por la Superintendencia del Medio Ambiente. El caso también derivó en la desvinculación de 16 trabajadores y en la presentación de una querella por parte de la propia empresa para determinar eventuales responsabilidades asociadas a la entrega de información incorrecta.
