El menor murió luego de quedar atrapado en el cinturón de seguridad del vehículo familiar, que fue robado durante la madrugada. Los delincuentes lo arrastraron por más de tres kilómetros antes de abandonar el automóvil.
El presidente José Antonio Kast condenó este martes el crimen de un niño de 12 años que perdió la vida tras una violenta encerrona registrada durante la madrugada en la comuna de San Bernardo, Región Metropolitana.
De acuerdo con los primeros antecedentes, el menor viajaba junto a su familia cuando un grupo de delincuentes abordó el vehículo familiar para robarlo. En medio del ataque, el niño quedó atrapado en el cinturón de seguridad y fue arrastrado por aproximadamente 3,3 kilómetros, hasta que el automóvil fue abandonado en las cercanías de calle Frida Kahlo con avenida Diego Portales.
“No hay cifra que supla el dolor de una familia”
Desde La Moneda, el Mandatario lamentó profundamente lo ocurrido y sostuvo que el asesinato de un menor golpea no solo a su familia, sino también al país completo.
“Hoy día es un día de sentimientos encontrados. Por un lado vemos avances legales, pero por otro lamentamos el asesinato de un niño víctima de la delincuencia”, señaló Kast.
El Presidente remarcó que, aunque el Gobierno ha trabajado para enfrentar delitos como homicidios, portonazos y encerronas, ninguna estadística puede compensar el dolor provocado por la muerte de un niño.
“No hay cifra que supla el dolor de una familia. Solo el asesinato de un niño hace que todas estas cifras, para esa familia y para una nación, no lleguen a ningún destino”, expresó.
Kast también apuntó a una reflexión más profunda sobre la participación de menores en hechos delictivos, luego de que las primeras indagatorias apuntaran a que parte de la banda estaría integrada por adolescentes.
“La pregunta es: ¿por qué otros niños han llegado a ser víctimas del crimen organizado? ¿Dónde los perdimos? En algún momento fuimos perdiendo a nuestros hijos en manos del crimen organizado”, afirmó.
Ministro de Seguridad llegó al lugar del crimen
Tras conocerse la gravedad del caso, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, suspendió una pauta policial que tenía programada en las cercanías de la estación de Metro Hospital El Pino y se trasladó hasta el sitio del suceso.
La autoridad calificó el hecho como un crimen brutal y aseguró que no puede ser tratado como un delito más.
“Cuando hay un hecho tan brutal como lo que hemos visto, no solamente se requieren condolencias y apoyo a la familia. También tiene que ser un llamado de atención para toda la sociedad”, indicó.
Arrau sostuvo que el Gobierno pondrá a disposición todos los medios institucionales para colaborar con el Ministerio Público y las policías en el esclarecimiento del caso.
“Asesinos como estos no merecen ninguna clemencia, ni piedad, ni miramiento en la persecución policial y penal”, afirmó el ministro.
Investigan cámaras y posibles rutas de escape
Las diligencias se concentran en la revisión de cámaras de seguridad del sector y en el levantamiento de antecedentes en torno al recorrido realizado por los delincuentes. También se indaga el hallazgo del vehículo utilizado por los antisociales en el sector del Cerro Quimey.
Según los primeros antecedentes del Ministerio Público, los responsables habrían estado realizando un denominado “tour delictual” por distintos puntos del sector sur de Santiago.
El ministro Arrau evitó entregar detalles específicos sobre los operativos terrestres y aéreos desplegados en la zona, argumentando que la investigación se encuentra en curso.
“Se está trabajando con todos los medios posibles y se ha avanzado bastante. No voy a dar detalles porque eso muchas veces entorpece el proceso investigativo”, sostuvo.
Alcalde de San Bernardo pidió presencia militar
El alcalde de San Bernardo, Christopher White, solicitó apoyo militar para reforzar labores preventivas en los sectores más vulnerables de la comuna, luego del impacto generado por el crimen.
Consultado sobre esa petición, el ministro de Seguridad evitó comprometer una respuesta inmediata y explicó que una medida de ese tipo requiere análisis, planificación y coordinación dentro del sistema de seguridad vigente.
Mientras tanto, las policías continúan trabajando para identificar y detener a los responsables del crimen que conmocionó a San Bernardo y reabrió el debate sobre la violencia delictual, las encerronas y la participación de menores en bandas criminales.
