Un total de 833 hogares, equivalentes a cerca de 2.500 personas, fueron catastrados en la Provincia de Quillota tras el sistema frontal. El balance de la Delegación Presidencial Provincial estableció que siete de cada diez viviendas presentan daños de mediana o alta consideración, incluidos casos de pérdida total.
Nogales concentra la mayor cantidad de viviendas destruidas por completo dentro de la provincia. Entre las familias afectadas existe además una alta presencia de personas en situación de vulnerabilidad: uno de cada cuatro afectados corresponde a adultos mayores de 60 años, mientras numerosas familias incluyen personas con discapacidad o dependencia.
La Cruz registra la mayor proporción de estos grupos, mientras Quillota concentra el mayor número de casos.
En paralelo, comenzó la entrega del Bono de Recuperación a las familias damnificadas. El beneficio fluctúa entre $375 mil y $1,5 millones, según el nivel de afectación de la vivienda y los enseres.
