La expresidenta Michelle Bachelet enfrentará este martes una jornada decisiva en su aspiración a convertirse en secretaria general de Naciones Unidas. Desde Nueva York, la exmandataria presentará su plan de trabajo ante los 15 miembros del Consejo de Seguridad, instancia que cumple un rol central en la definición de la próxima autoridad máxima del organismo internacional.
La intervención se realizará a puertas cerradas y tendrá un carácter más reservado que su anterior presentación pública de abril ante la Asamblea General. En esta oportunidad, se espera que Bachelet profundice en los ejes de su propuesta, sus prioridades multilaterales y su visión sobre los principales desafíos de la ONU en materia de paz, seguridad internacional, derechos humanos y desarrollo.
En la antesala de la exposición, la exjefa de Estado sostuvo reuniones con representantes diplomáticos de México y Brasil, países que mantienen su respaldo a la candidatura luego de que Chile retirara su apoyo oficial en marzo. La postulación de Bachelet fue presentada originalmente por Chile, México y Brasil el 2 de febrero de 2026, según informó Naciones Unidas y la Cancillería mexicana.
El proceso de selección del próximo secretario general de la ONU considera audiencias con los candidatos y una recomendación del Consejo de Seguridad, que posteriormente debe ser ratificada por la Asamblea General. En esa etapa, los cinco miembros permanentes del Consejo —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido— tienen especial influencia debido a su poder de veto.
Especialistas en relaciones internacionales han advertido que la candidatura de Bachelet se mueve en un escenario complejo. Entre los factores en juego figuran la posibilidad de que una mujer llegue por primera vez a la Secretaría General, el peso de América Latina en la sucesión de António Guterres y la posición que adopten las grandes potencias.
Uno de los puntos de incertidumbre es el eventual respaldo de Estados Unidos, en un contexto donde también compite el argentino Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica. A ello se suma la presencia de otros nombres latinoamericanos, como Rebeca Grynspan, de Costa Rica, y María Fernanda Espinosa, de Ecuador, lo que aumenta la competencia regional.
Pese al retiro del apoyo chileno, México confirmó que continuará respaldando a Bachelet en la carrera por la Secretaría General. La expresidenta también ha mantenido su decisión de seguir adelante con la postulación, apoyada en su trayectoria internacional como ex Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y exdirectora ejecutiva de ONU Mujeres.
La exposición de este martes será observada como una prueba relevante para medir la solidez política de su candidatura y su capacidad de generar consensos dentro del Consejo de Seguridad. La decisión final marcará la sucesión de António Guterres, cuyo mandato concluye el 31 de diciembre de 2026.
