El Hospital Provincial Marga Marga avanza en su proceso de habilitación con la incorporación progresiva de funcionarios administrativos y equipos clínicos a sus nuevas dependencias.
Los trabajadores están recorriendo los distintos espacios para familiarizarse con las instalaciones, revisar su funcionamiento y preparar los flujos de atención que tendrá cada servicio.
Sandra Torres, jefa de Puesta en Marcha del establecimiento, explicó que las áreas clínicas comenzaron a recibir equipamiento menor para tareas de rehabilitación, además de elementos destinados a oxigenoterapia y atención respiratoria en los servicios de hospitalización.
En paralelo, se inició la entrega de equipamiento médico, entre ellos ventiladores, máquinas de anestesia, conectores y otros accesorios necesarios para realizar las primeras pruebas junto a los equipos clínicos.
Pruebas en áreas de apoyo diagnóstico
La habilitación también llegó a unidades esenciales para el funcionamiento del recinto. Laboratorio, Medicina Física, Imagenología, Esterilización y Anatomía Patológica ya comenzaron a encender sus equipos y realizar procesos de calibración.
El paso siguiente contempla pruebas con pacientes simulados para comprobar el funcionamiento de los equipos, verificar su calibración e identificar eventuales ajustes antes de comenzar la atención de usuarios.
Durante los próximos días se espera una mayor incorporación de funcionarios de las distintas áreas clínicas. Con ello, las jefaturas médicas y las supervisiones comenzarán a asumir progresivamente sus respectivos servicios y unidades.
Esta etapa contempla además un acompañamiento directo de los equipos en sus futuros lugares de trabajo, con una revisión de los espacios, la infraestructura, la funcionalidad de las dependencias y el equipamiento disponible.
Posteriormente se realizarán simulacros destinados a comprobar la coordinación entre los distintos servicios antes de avanzar hacia el traslado de pacientes desde el Hospital de Quilpué.
De esta manera, el nuevo recinto entra en una fase de preparación operacional que antecede a su entrada en funcionamiento progresiva.
