La investigación apunta a una organización criminal de origen chino vinculada a casinos ilegales, lavado de activos, armas y contrabando. Cuatro imputados quedaron en prisión preventiva.
Un masivo operativo policial permitió clausurar 26 casinos clandestinos que funcionaban en distintas zonas de la Región Metropolitana y de Valparaíso, dejando como resultado más de 116 personas detenidas de diversas nacionalidades.
La diligencia, denominada “Muralla Oriental II”, contó con la participación de más de 80 funcionarios policiales y forma parte de una investigación contra una organización criminal de origen chino, cuyos integrantes ya enfrentan causas por asociación criminal, lavado de activos, contrabando, infracción a la Ley de Armas y funcionamiento de casinos ilegales.
Del total de detenidos, 13 personas fueron formalizadas por el delito de administración de casinos ilegales. De ellas, cuatro quedaron en prisión preventiva, ya que además fueron imputadas por porte ilegal de armas.
Durante los allanamientos, la policía incautó más de 1.062 placas madre, cerca de $700 millones, alrededor de 30 mil dólares, más de 550 cartuchos de munición calibre 9 milímetros y tres armas de fuego.
El jefe nacional contra el crimen organizado, prefecto inspector Erick Menay, destacó que el procedimiento representa un hito dentro de las investigaciones desarrolladas junto al Ministerio Público contra estructuras criminales vinculadas a delitos económicos, armas y casinos clandestinos.
Según explicó la autoridad policial, una de las líneas de investigación apunta al lavado de activos generado por estos recintos ilegales. Las maniobras habrían incluido la entrega de dinero mediante códigos de verificación, con el objetivo de enviar flujos de dinero hacia el extranjero y reactivar el ciclo financiero de los delitos base.
El fiscal supraterritorial Miguel Ángel Orellana señaló que los casinos clandestinos investigados generaban importantes sumas de dinero en efectivo. Durante el operativo se incautaron $80 millones, monto que, según indicó, correspondería solo a un día de funcionamiento de estos locales.
El persecutor agregó que este tipo de mercado ilegal no solo mueve grandes cantidades de dinero, sino que también genera control territorial, incivilidades y dificultades para la fiscalización municipal.
De acuerdo con la investigación, varios de los casinos funcionaban ocultos detrás de fachadas comerciales, como ferreterías, tiendas de ropa y otros locales, lo que permitía encubrir la actividad ilegal y operar con apariencia de normalidad.
El caso se originó tras la investigación a la denominada Mafia Hongmen, luego de que celulares incautados a sus integrantes revelaran antecedentes sobre el control y administración de casinos clandestinos.
Según el Ministerio Público, estos recintos podían mover en una sola noche más de $70 millones en efectivo, aunque las personas detenidas durante los operativos no corresponderían necesariamente a los cabecillas de la organización.
Las autoridades destacaron que la investigación continúa abierta y busca desarticular las redes financieras y operativas asociadas a este tipo de delitos.
Imagen: PDI Comunicaciones
