La paralización indefinida que mantienen pescadores artesanales de la región de Valparaíso sumó un nuevo capítulo este lunes, luego que dirigentes de distintas caletas convocaran a autoridades regionales y organismos del sector pesquero para exigir soluciones frente a la crisis económica que afecta a la actividad. La movilización involucra a trabajadores del mar de Valparaíso, San Antonio, Quintero, Puchuncaví, El Quisco y Quintay.
El conflicto se originó por la fuerte caída en el precio de la jibia, recurso que actualmente constituye una de las principales fuentes de ingreso para numerosas embarcaciones artesanales de la zona. Los pescadores buscan establecer un valor mínimo de $520 por kilo, argumentando que el desplome del mercado ha hecho insostenible la continuidad de sus faenas y ha generado un importante sobrestock del producto.
Entre las principales demandas del sector también figura la eliminación del impuesto específico a los combustibles, además de medidas que permitan enfrentar el aumento de los costos operacionales que golpean a la pesca artesanal. Los dirigentes sostienen que los gastos asociados a la actividad han seguido creciendo mientras los ingresos continúan disminuyendo, afectando directamente la sustentabilidad económica de las caletas.
Para abordar la situación, los pescadores solicitaron una reunión con representantes de la Seremi de Economía, el Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (Indespa) y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), entre otros organismos. El objetivo es avanzar en medidas concretas que permitan destrabar el conflicto y reactivar las labores extractivas en la región.
Desde el Gobierno Regional manifestaron disposición a dialogar con el gremio, aunque reconocieron las dificultades para intervenir directamente en el precio de mercado de la jibia. En ese contexto, una de las alternativas planteadas apunta a fortalecer el procesamiento del recurso y reducir la dependencia de intermediarios, buscando que los propios pescadores puedan acceder a mejores condiciones de comercialización.
