El peritaje fue realizado en el marco de la demanda presentada por Constructora San Sebastián contra el Serviu de Valparaíso, luego de la suspensión de las obras.
El documento revisó los antecedentes que llevaron al Serviu a paralizar indefinidamente los trabajos mediante el Ordinario N°245, donde se habían advertido observaciones relacionadas con el sistema sismorresistente, resistencia al fuego, aislación acústica y materiales.
Aunque el informe precisa que la revisión de la ingeniería y las memorias de cálculo no formaba parte de la pericia, señala que, si existieran errores en esos antecedentes, estos estaban contenidos en el proyecto aprobado y entregado a la empresa para su ejecución.
Respecto de las observaciones constructivas, el peritaje sostiene que son subsanables durante el proceso de obras. También establece que varias de las modificaciones cuestionadas cuentan con respaldo en libros de obra, antecedentes técnicos o documentación de proveedores.
Al comparar las viviendas ejecutadas con los planos y especificaciones entregados por Serviu, el perito concluyó que no se observaron defectos en la ejecución de las obras ni apartamientos respecto del proyecto aprobado.
Entidad patrocinante cuestiona las demoliciones
Desde Social Arquitectura, entidad patrocinante responsable del diseño de los 12 proyectos junto con la constructora, sostienen que las iniciativas fueron calificadas y aprobadas por Serviu durante 2025, incluyendo su diseño y cálculo estructural.
A partir de los resultados del peritaje, la entidad afirmó que las observaciones posteriores a la paralización son subsanables no justifican la demolición de las viviendas, al tiempo que destacó que el informe no detectó fallas constructivas.
Social Arquitectura también atribuyó al abandono de las obras el posterior vandalismo y deterioro registrado en algunas viviendas.
