Autoridades sanitarias restringieron el acceso al mar en dos balnearios de la región ante la llegada de este animal de picadura dolorosa. Por ahora no se reportan lesionados.
La Seremi de Salud de la región de Valparaíso prohibió el baño y las actividades recreativas en el mar y en la arena de dos balnearios, luego de que se avistaran en los últimos días ejemplares de fragata portuguesa (Physalia physalis). Las playas afectadas son Ventanas, en la comuna de Puchuncaví, y El Yatching, en Algarrobo.
El organismo informó que, hasta el momento, no se han registrado personas lesionadas. Aun así, indicó que la medida es preventiva y apunta a proteger a quienes visitan estos sectores.
Pese a su aspecto, la fragata portuguesa no es una medusa, sino un hidrozoo marino que forma colonias de individuos especializados. Flota gracias a una estructura de tonalidades azules o violáceas, de la que cuelgan tentáculos capaces de alcanzar varios metros de longitud. Estos conservan su poder urticante incluso cuando el ejemplar está muerto, por lo que también representa un riesgo si aparece varado en la orilla.
Katerin Farías, académica del Instituto de Ciencias Naturales de la UDLA Sede Viña del Mar, precisó que la especie suele habitar en aguas cálidas del Caribe y del océano Atlántico. Su llegada al Pacífico, agregó, se relaciona con alteraciones meteorológicas temporales, como el fenómeno de El Niño, que modifica la dirección y la velocidad de los vientos, así como la temperatura superficial del mar.
El contacto con los tentáculos libera toxinas que provocan dolor intenso. Las lesiones pueden aparecer como marcas alargadas o sinuosas de color rojizo, con ampollas, hinchazón o ronchas. En algunos casos se suman náuseas y vómitos. Cuando el cuadro es más grave, pueden presentarse calambres, espasmos musculares, pérdida del equilibrio, dificultad para respirar, dolor de pecho o alteraciones del ritmo cardíaco.
Cómo actuar ante un contacto
Según la especialista, el primer paso es lavar la zona con agua de mar y luego aplicar ácido acético al 5 % o vinagre blanco de uso doméstico, para evitar que la toxina se siga propagando. Después hay que retirar los restos de tentáculos con guantes y pinzas o con un objeto romo, sin punta ni filo.
Farías advirtió que se deben evitar los remedios caseros, como alcohol, orina, agua dulce, bicarbonato de sodio, bebidas cola, jugo de limón o espuma de afeitar, porque podrían agravar los síntomas.
Para aliviar el dolor, recomendó sumergir la zona afectada en agua caliente, a una temperatura tolerable, durante 20 minutos. Una ducha teléfono puede facilitar el procedimiento. También sugirió usar lidocaína tópica, un anestésico local que se vende en farmacias.
Si las molestias persisten, la persona debe acudir a un centro asistencial. Ante dificultad respiratoria, dolor torácico, mareos intensos u otros síntomas graves, corresponde buscar atención de urgencia.
