La incertidumbre sobre la compra de terrenos en calle Hontaneda volvió a instalarse en Valparaíso, luego de que la ministra de Salud, May Chomalí, confirmara que el Gobierno reevaluará la adquisición de los predios destinados al nuevo Hospital Carlos Van Buren.
La decisión generó preocupación en gremios de la salud y autoridades locales, quienes advirtieron que el proceso llevaba años de avance y que una revisión podría retrasar aún más la concreción del esperado recinto hospitalario.
El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud del Hospital Carlos Van Buren, Eduardo Ojeda, aseguró que existe un compromiso previo para la compra de los terrenos, aunque reconoció que la definición final depende del Ejecutivo y del Ministerio de Salud.
En ese contexto, el dirigente enfatizó la urgencia de una señal clara por parte del Gobierno, especialmente considerando el alza sostenida en el valor de los terrenos durante el último año. “Necesitamos certeza. No se puede seguir postergando un proyecto que es fundamental para la salud de Valparaíso. Llevamos más de 20 años esperando un hospital nuevo”, afirmó.
Desde el ámbito político local, el concejal Lukas Cáceres también cuestionó la decisión de reabrir la evaluación. Según indicó, hasta hace poco existían avances concretos en al menos dos de los tres paños necesarios para el proyecto, respaldados por un informe técnico de 2024 que definía los terrenos prioritarios.
“Valparaíso no puede seguir esperando. Este proceso ha sido largo y ya contaba con definiciones claras. Volver atrás genera incertidumbre y retrasa una necesidad urgente para la ciudad”, sostuvo.
Actualmente, los terrenos comprometidos en proceso de compraventa corresponden a los paños de la Automotora Fronza y un predio colindante perteneciente a la Congregación del Buen Pastor. En tanto, el terreno de la empresa Trolebuses continúa en revisión debido a su alto valor, catalogado como “excesivo” por distintas autoridades.
El futuro del nuevo Hospital Carlos Van Buren, una de las principales demandas en materia de salud pública en la región, queda así sujeto a las definiciones que adopte el Minsal en las próximas semanas. Mientras tanto, crece la presión para que el Gobierno entregue certezas y evite nuevos retrasos en un proyecto clave para Valparaíso.
