El actor de Jurassic Park contó que una terapia CAR-T logró reprogramar sus células inmunitarias para combatir el linfoma que enfrentó durante casi cinco años.
Sam Neill compartió una de las noticias más importantes de su vida. El actor neozelandés, reconocido mundialmente por interpretar al doctor Alan Grant en Jurassic Park, reveló que actualmente se encuentra libre de cáncer tras someterse a una innovadora terapia celular conocida como CAR-T.
El intérprete de 78 años había sido diagnosticado con un linfoma angioinmunoblástico de células T, un tipo poco frecuente de linfoma no Hodgkin. En sus memorias publicadas en 2023, Did I Ever Tell You This?, Neill ya había relatado la dureza de su enfermedad y reconoció que en ese momento llegó a pensar que podía estar muriendo.
Durante una entrevista con el programa australiano 7NEWS, el actor explicó que vivió cerca de cinco años con este cáncer de la sangre. En una primera etapa recibió quimioterapia, tratamiento que logró mantenerlo con vida, pero que con el tiempo dejó de funcionar.
“Parecía que iba de salida”, reconoció Neill al recordar el momento más complejo de su diagnóstico. Fue entonces cuando accedió a una terapia CAR-T, un tratamiento que modifica células del propio sistema inmunitario para que puedan reconocer y atacar ciertos tipos de cáncer.
El resultado, según contó el propio actor, fue extraordinario. Neill aseguró que se realizó una nueva tomografía y que el examen no mostró señales de cáncer en su cuerpo. “No hay cáncer en mi cuerpo”, afirmó durante la entrevista, calificando el resultado como algo extraordinario.
Tras su recuperación, el actor también hizo un llamado a ampliar el acceso a este tipo de terapias en Australia y Nueva Zelanda. De acuerdo con reportes internacionales, la terapia CAR-T aún tiene un acceso limitado dentro del sistema público australiano y puede alcanzar costos privados muy elevados.
La noticia generó especial impacto entre sus seguidores, ya que Sam Neill había hablado en varias ocasiones sobre la incertidumbre que enfrentó durante su enfermedad. A pesar del diagnóstico, el actor se mantuvo activo y continuó vinculado al cine, la televisión y la promoción de sus memorias.
La carrera de Neill comenzó en la década de 1970 y suma una extensa lista de trabajos en cine y televisión. Además de Jurassic Park, el actor ha participado en producciones como Peaky Blinders, El piano y Jurassic World Dominion, consolidándose como uno de los intérpretes más reconocibles de Nueva Zelanda.
Su testimonio vuelve a poner sobre la mesa el avance de las terapias celulares contra ciertos cánceres de la sangre, pero también el debate sobre quiénes pueden acceder a estos tratamientos. En el caso de Neill, la innovación médica marcó una diferencia decisiva en una enfermedad que él mismo llegó a considerar cercana al final.
