Un fuerte sismo sacudió este lunes la región occidental de Cuba y fue percibido en varias zonas de la isla, incluida La Habana, además de sectores del sur de Florida, en Estados Unidos.
De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional de Cuba, el movimiento alcanzó una magnitud preliminar de 6,2 y tuvo su epicentro en el mar Caribe, a unos 100 kilómetros al noroeste del municipio de Mantua, en la provincia de Pinar del Río.
El Servicio Geológico de Estados Unidos estimó la magnitud en 6,1 y ubicó el epicentro a 104 kilómetros al oeste-noroeste de Mantua, con una profundidad aproximada de 26 kilómetros. Según Reuters, se trataría del sismo más fuerte registrado en esa zona en casi 150 años.
Hasta el momento, las autoridades cubanas no han informado víctimas ni daños materiales de consideración. Sin embargo, residentes reportaron que el temblor se sintió con fuerza en edificios altos de La Habana y en otras localidades del occidente del país.
El movimiento también fue percibido en Florida, donde se activaron protocolos preventivos en Miami y el condado de Miami-Dade. Autoridades locales informaron evacuaciones y llamadas a los servicios de emergencia, aunque sin reportes de lesionados ni daños mayores.
El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos descartó amenaza de tsunami para la zona tras el terremoto, mientras las autoridades mantuvieron el monitoreo ante posibles réplicas.
Actualización con información oficial del sismo ocurrido en la zona occidental del país. pic.twitter.com/UHEx3l13xT
— Centro Nacional Investigaciones Sismológicas🇨🇺 (@CenaisCuba) June 8, 2026
El evento llamó la atención porque el occidente cubano no concentra la mayor actividad sísmica de la isla. Tradicionalmente, la zona más activa se ubica en el oriente, especialmente en las provincias de Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo, debido a la cercanía con la Falla de Oriente.
Cuba ha registrado en los últimos años varios episodios sísmicos relevantes. En diciembre pasado, un terremoto de magnitud 6,1 afectó el municipio de Guamá, en Santiago de Cuba, mientras que en noviembre de 2024 dos sismos de magnitud 6,0 y 6,7 causaron daños en miles de viviendas en el oriente del país.
Las autoridades llamaron a la población a mantener la calma, seguir la información oficial y reportar cualquier daño estructural tras el movimiento telúrico.
