Durante esta jornada se concretó el traslado de 198 internos desde el Complejo Penitenciario de Valparaíso hasta la nueva cárcel de Talca, como parte de la “Operación Cancerbero”.
La medida busca reducir la sobrepoblación del recinto porteño, que alcanza un 186%. Los internos trasladados corresponden a distintos perfiles y no todos son considerados de alta peligrosidad.
El operativo involucró a más de 130 funcionarios de Gendarmería, además de efectivos de Carabineros y la PDI. Durante el despliegue se realizaron controles de identidad, fiscalizaciones vehiculares y cortes de ruta. Una persona fue detenida por mantener una orden vigente.
Nueva cárcel de Talca queda con 74,4% de ocupación
Con este traslado, el nuevo recinto penitenciario ubicado en el sector de la Laguna de Panguilemo quedó con un 74,4% de ocupación. La cárcel tiene una capacidad de diseño para 2.320 plazas y comenzó a recibir internos el pasado 13 de agosto.
Familiares cuestionan falta de información
El traslado generó molestia entre familiares de internos que se encontraban en las afueras del complejo penitenciario de Valparaíso. Algunos aseguraron que no fueron informados previamente sobre la operación.
“Nadie tenía información. Entonces, si ellos tienen la lista, que ya saben a la gente que van a sacar, ¿por qué no la pusieron afuera de la gente que viene a visita?”, cuestionó uno de los familiares.
Otro de los presentes aseguró que todavía había personas que desconocían si sus familiares habían sido incluidos en el traslado y cuestionó la falta de coordinación.
