El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que su Gobierno intensificará los bombardeos contra Irán, en medio del estancamiento de las negociaciones con Teherán por el estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní.
En una entrevista con Fox and Friends, el mandatario aseguró que las fuerzas iraníes se encuentran debilitadas y afirmó que Washington podría avanzar militarmente sobre el país si así lo decidiera. Sin embargo, descartó por ahora el despliegue de tropas terrestres.
“Podríamos enviar soldados, pero no quiero soldados sobre el terreno”, sostuvo Trump, al señalar que su administración mantendrá la presión militar mediante ataques aéreos.
El presidente estadounidense también afirmó que Irán “no tiene defensas” y acusó a diversos medios de comunicación de entregar una imagen equivocada sobre la situación del conflicto. Durante la entrevista, criticó directamente a cadenas como CNN y a medios como The New York Times y The Wall Street Journal.
Trump confirmó además que durante la noche anterior Estados Unidos realizó ataques valorados, según sus palabras, en 250 millones de dólares en armamento. De acuerdo con el mandatario, las operaciones continuarán durante esta jornada con bombardeos “más poderosos”.
El jefe de la Casa Blanca indicó que preferiría evitar ataques contra infraestructura civil, como puentes, plantas eléctricas o sistemas de suministro de agua, aunque insistió en que su Gobierno mantendrá la ofensiva si no se producen avances en las conversaciones.
Uno de los puntos señalados por Trump fue la isla iraní de Jarg, considerada estratégica para la industria petrolera del país. El mandatario afirmó que, en un futuro, Estados Unidos podría asumir el control de esa zona y de otros puntos vinculados al petróleo y gas iraní.
Las declaraciones se producen en un momento de alta tensión entre Washington y Teherán, luego de la reanudación de los bombardeos estadounidenses y el bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
El conflicto mantiene encendidas las alertas en Oriente Medio, mientras distintos países observan con preocupación una posible escalada militar de mayor alcance.
