El presidente Abelardo de la Espriella enfrenta una de las primeras grandes emergencias de su Gobierno. Cali y Pereira se encuentran entre las ciudades más golpeadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia.
El número de víctimas por el devastador terremoto en Colombia continúa aumentando. El balance más reciente eleva a al menos 240 las personas fallecidas, mientras más de 1.300 resultaron heridas y alrededor de 2.000 permanecen desaparecidas, en momentos en que los equipos de emergencia trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los escombros.
La emergencia representa una de las primeras grandes pruebas para el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo recientemente y ha desplegado al Gobierno nacional en las regiones más afectadas por el desastre.
Las labores de búsqueda y rescate se concentran principalmente en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, donde edificios se derrumbaron, carreteras resultaron dañadas y numerosas familias continúan esperando noticias de sus seres queridos.
Cali y Pereira, entre las zonas más afectadas
La situación es especialmente crítica en los departamentos de Valle del Cauca y Risaralda. Cali y Pereira concentran una parte importante de las víctimas y de los daños estructurales registrados tras el movimiento telúrico.
Bomberos, organismos de socorro, fuerzas de seguridad y voluntarios continúan removiendo toneladas de concreto y otros materiales de edificios colapsados con la esperanza de encontrar personas con vida.
El terremoto, de magnitud 7,4, tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y fue sentido con fuerza en distintas regiones del país.
Carrera contrarreloj para encontrar sobrevivientes
Los equipos de emergencia enfrentan horas decisivas. Especialistas y organizaciones humanitarias consideran que las primeras 48 a 72 horas posteriores a un terremoto son especialmente importantes para localizar sobrevivientes atrapados, aunque existen casos de rescates después de ese periodo.
En medio de la tragedia también se han registrado rescates que mantienen la esperanza entre familiares y socorristas. Personas atrapadas durante varias horas han logrado ser retiradas con vida de edificios destruidos mientras continúan las operaciones en las zonas más castigadas.
Las autoridades mantienen activados los protocolos de emergencia y han advertido que el número de víctimas puede seguir cambiando a medida que los organismos de socorro consiguen acceder a sectores afectados y se consolida la información procedente de las regiones.
Colombia permanece así en alerta mientras continúa la búsqueda de desaparecidos y se evalúa la magnitud total de una de las peores catástrofes naturales que ha golpeado al país en los últimos años.
