Siete de las 10 comunas de las provincias de Los Andes y San Felipe no cuentan actualmente con un Plan Comunal de Reducción del Riesgo de Desastres (PCRRD) formalizado, según un estudio de Corporación Ciudades basado en información de Senapred actualizada a julio de 2026.
San Esteban, San Felipe y Llay Llay son las únicas comunas del Valle del Aconcagua que cuentan con sus respectivos planes formalizados mediante decreto alcaldicio.
En las otras siete comunas, los instrumentos se encuentran en distintas etapas. Los Andes y Putaendo cuentan con nuevos planes que obtuvieron recomendación técnica y están en proceso de formalización.
Calle Larga, en tanto, presentó un nuevo instrumento que no obtuvo recomendación técnica. Rinconada, Catemu, Panquehue y Santa María figuran en el sistema con planes que todavía no han sido revisados.
Para qué sirven estos planes
Los Planes Comunales de Reducción del Riesgo de Desastres buscan fortalecer la preparación de los municipios frente a emergencias y desastres. Entre sus objetivos están identificar amenazas y zonas vulnerables, definir medidas preventivas, proteger infraestructura crítica y fortalecer los sistemas de alerta temprana.
Desde Corporación Ciudades explicaron que la gestión del riesgo requiere considerar las características de cada territorio, ya que las amenazas y condiciones de vulnerabilidad pueden variar entre una comuna y otra.
La formalización de estos planes permite establecer una planificación comunal frente a distintos escenarios de emergencia y orientar medidas destinadas a reducir sus posibles efectos sobre la población.
El escenario regional
La situación del Valle del Aconcagua también se observa en otras comunas de la Región de Valparaíso.
Según el estudio, 20 de las 38 comunas de la región no cuentan con un PCRRD formalizado.
A nivel nacional, 218 comunas, equivalentes al 63% del país, tienen sus planes formalizados, mientras que otras 127, correspondientes al 37%, todavía no cuentan con este instrumento oficialmente establecido.
