El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado un nuevo endurecimiento de su política comercial al elevar del 10% al 15% los aranceles globales que había impuesto apenas un día antes, en respuesta directa a un fallo adverso de la Corte Suprema de Estados Unidos.
El mandatario dio a conocer la decisión a través de su red social Truth Social, donde justificó el aumento tras lo que calificó como “un análisis exhaustivo, detallado y completo” de una resolución judicial que describió como “ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiestadounidense”.
El viernes, Trump ya había arremetido públicamente contra los magistrados del máximo tribunal, y este sábado profundizó la medida, asegurando que el nuevo arancel entrará en vigencia de forma inmediata. Además, adelantó que en los próximos meses su administración definirá y anunciará nuevos gravámenes “legalmente permisibles”.
La decisión judicial, adoptada por una votación dividida de 6 a 3, concluyó que el enfoque agresivo del presidente para imponer aranceles generalizados a las importaciones no estaba amparado por la ley de 1977 conocida como International Emergency Economic Powers Act (IEEPA). El fallo dejó sin efecto la mayoría de los aranceles vigentes, manteniendo únicamente aquellos aplicados a sectores específicos como la industria automotriz, autopartes y semiconductores.
Tras el dictamen, el presidente firmó el viernes por la noche una orden ejecutiva que le permitió sortear al Congreso e imponer un impuesto del 10% a las importaciones a nivel global, aunque con una vigencia limitada a 150 días, salvo que el Legislativo autorice su extensión.
El nuevo anuncio refuerza la señal de que, pese al freno judicial, Trump mantiene su intención de seguir utilizando los aranceles como una herramienta central de presión económica y diplomática. Durante el último año, sus cambios repentinos en materia arancelaria —aumentando y reduciendo tasas con escaso aviso— han generado volatilidad en los mercados y preocupación entre socios comerciales.
Según lo estipulado en la orden ejecutiva firmada el viernes, el arancel inicial del 10% debía comenzar a regir el 24 de febrero. Hasta ahora, la Casa Blanca no ha confirmado cuándo se firmará una orden actualizada que formalice el incremento al 15%.
Además de estos gravámenes temporales, Trump señaló que su gobierno también avanza en la imposición de nuevos aranceles a través de otras disposiciones de la legislación federal, las cuales requieren investigaciones previas del Departamento de Comercio.
