La Organización Mundial de la Salud declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional por un brote de ébola causado por el virus Bundibugyo en República Democrática del Congo y Uganda. El organismo advirtió que existe un alto riesgo de propagación local y regional.
La alerta fue anunciada luego de que las autoridades sanitarias confirmaran la expansión del brote en la provincia de Ituri, en el noreste de República Democrática del Congo, zona fronteriza con Uganda y Sudán del Sur. Según la OMS, hasta el 16 de mayo se habían reportado ocho casos confirmados por laboratorio, 246 casos sospechosos y 80 muertes sospechosas en Ituri. Otros reportes de CDC África elevaron la cifra a más de 300 casos sospechosos y cerca de 88 fallecidos.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, determinó que el brote constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional, aunque precisó que por ahora no cumple los criterios para ser considerado una emergencia pandémica.
La preocupación aumentó tras la detección de casos en Uganda y la confirmación de un contagio en Goma, una ciudad estratégica del este congoleño, actualmente bajo control del grupo rebelde M23. De acuerdo con reportes internacionales, la paciente confirmada en Goma sería la esposa de un hombre que murió por ébola en Bunia y que viajó posteriormente a esa ciudad.
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo, una variante poco frecuente del ébola para la cual no existe actualmente una vacuna aprobada ni un tratamiento específico. La OMS recordó que brotes anteriores de esta cepa han registrado tasas de letalidad de entre 30% y 50%, aunque la atención médica temprana puede mejorar las posibilidades de supervivencia.
Las autoridades sanitarias congoleñas indicaron que el brote fue detectado inicialmente en la zona de Mongbwalu, en Ituri, después de una serie de muertes comunitarias compatibles con fiebre hemorrágica. También se investigan fallecimientos de trabajadores de la salud, lo que ha generado preocupación por una posible transmisión en centros sanitarios.
La OMS advirtió que aún existe incertidumbre sobre el número real de personas infectadas y sobre la extensión geográfica del brote. El organismo señaló que la alta positividad de las primeras muestras, el aumento de casos sospechosos y la confirmación de contagios fuera de la zona inicial apuntan a un brote potencialmente mayor al detectado hasta ahora.
Médicos Sin Fronteras anunció la preparación de una respuesta a gran escala, mientras las autoridades de República Democrática del Congo trabajan en la instalación de centros de tratamiento y el refuerzo de la vigilancia epidemiológica. La respuesta sanitaria enfrenta importantes dificultades por la inseguridad en la zona, los desplazamientos de población y las limitaciones logísticas del país.
El ébola se transmite entre personas por contacto directo con sangre, fluidos corporales o materiales contaminados de personas infectadas. Los pacientes son contagiosos una vez que presentan síntomas, entre los que se incluyen fiebre, vómitos, hemorragias, dolor muscular y debilidad extrema.
Este corresponde al decimoséptimo brote de ébola registrado en República Democrática del Congo. En los últimos 50 años, la enfermedad ha provocado miles de muertes en África, pese a los avances logrados en vacunas, tratamientos y sistemas de vigilancia sanitaria.
Fuente: OMS, CDC África
