Un operativo de fiscalización en Quillota terminó con la clausura de un minimarket que comercializaba alcohol sin autorización, tras detectar que el local no contaba con la patente correspondiente para la venta de este tipo de productos.
El procedimiento fue realizado por personal de Carabineros en el sector de Rautén, luego de denuncias que alertaban sobre la venta irregular de bebidas alcohólicas al público.
Durante la inspección, los funcionarios confirmaron la irregularidad además de procedieron al decomiso total del stock de alcohol, el cual incluía botellas, latas además de otros productos listos para su comercialización.
El regente del local fue infraccionado conforme a la normativa vigente, mientras el material incautado fue retirado del lugar para evitar su venta ilegal.
Las autoridades destacaron que este tipo de fiscalizaciones busca reforzar el control del comercio formal además de prevenir la venta clandestina de alcohol en la comuna.
