Una eventual paralización del transporte público podría afectar a miles de pasajeros del Gran Valparaíso si no se modifican las condiciones en que se implementará el sistema de pago electrónico. La advertencia fue realizada por dirigentes de los conductores, quienes sostienen que el nuevo modelo incrementará la carga laboral y profundizará los problemas que enfrenta el sector.
Según el gremio, la principal preocupación radica en que los conductores seguirían dependiendo de la cantidad de pasajeros transportados para completar sus ingresos, mientras el pago electrónico eliminaría el manejo directo del dinero sin resolver aspectos como la evasión o la forma en que se calcularán las remuneraciones. A ello se suma el déficit de choferes que, aseguran, ya afecta al sistema.
Los dirigentes sostienen que la implementación del nuevo mecanismo no considera la realidad operacional del transporte público del Gran Valparaíso, donde la escasez de conductores y la aplicación de la jornada laboral de 40 horas han reducido la disponibilidad de servicios. En ese escenario, advierten que incorporar nuevas exigencias sin cambios estructurales podría agravar el funcionamiento del sistema.
Como antecedente, recordaron que la Tarjeta de Movilización de Valparaíso (TMV) tampoco logró consolidarse como sistema de recaudo y afirmaron que el proceso actual corre el riesgo de repetir dificultades similares si no incorpora ajustes acordados con quienes operan diariamente los buses.
Pese a las críticas, los conductores reiteraron que mantienen disposición a dialogar con las autoridades. No obstante, advirtieron que, si el proceso continúa sin modificaciones, evaluarán una paralización que podría afectar el funcionamiento del transporte público en el Gran Valparaíso.
