La región de Moscú registró víctimas y daños en viviendas, mientras que otro ataque alcanzó un depósito de petróleo en Stávropol. Durante la misma noche, Rusia lanzó tres misiles y 134 drones contra Ucrania.
Al menos cuatro personas murieron y otras siete resultaron heridas durante una nueva oleada de ataques con drones contra diferentes regiones de Rusia durante la noche del domingo 12 al lunes 13 de julio de 2026, según informaron autoridades locales.
El episodio con mayor número de víctimas se produjo en Pionerski, una localidad próxima a la ciudad de Istriá, situada a unos 35 kilómetros al noroeste de Moscú. Tres personas fallecieron y otras tres sufrieron heridas después de que uno de los aparatos impactara en el área y provocara un incendio que afectó a cinco viviendas.
En Solnechnogorsk, también perteneciente a la región de Moscú, otras dos personas resultaron heridas tras el impacto de un dron contra un edificio residencial. El gobernador regional, Andréi Vorobiov, aseguró que los sistemas antiaéreos y de guerra electrónica neutralizaron 81 aeronaves no tripuladas.
Ataques en Bélgorod y Stávropol
La ofensiva también dejó víctimas en la región fronteriza de Bélgorod, donde una mujer murió y dos hombres resultaron heridos, según las autoridades rusas.
En la región de Stávropol, en el suroeste del país, un ataque alcanzó una zona industrial de la localidad de Viazniki. Canales rusos de Telegram señalaron que el objetivo habría sido un depósito de petróleo situado cerca de otra instalación atacada el pasado 9 de julio.
El gobernador de Stávropol, Vladímir Vladímirov, confirmó el ataque contra el área industrial, aunque no detalló qué infraestructura resultó afectada.
Rusia afirma haber derribado más de 340 drones
El Ministerio de Defensa ruso informó que sus defensas interceptaron 342 drones durante la noche en diferentes puntos del país.
Los aparatos fueron detectados sobre las regiones de Volgogrado, Vladímir, Bélgorod, Briansk, Kaluga, Kursk, Lípetsk, Oriol, Rostov, Riazán, Tula y Moscú, además de Krasnodar y Adiguéya.
Moscú también aseguró haber destruido drones sobre Crimea —península ucraniana anexionada por Rusia en 2014—, el mar Negro y el mar de Azov.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, afirmó que alrededor de 50 aparatos que se aproximaban a la capital fueron derribados. Las autoridades rusas sostienen que más de 350 drones se dirigieron hacia la región moscovita, aunque estas cifras no han podido ser verificadas de manera independiente.
El FSB anuncia la frustración de otro operativo
En paralelo, el Servicio Federal de Seguridad ruso aseguró haber impedido ataques que supuestamente iban a ejecutarse desde el interior del país contra aeródromos militares de Amur y Cheliábinsk.
Según el organismo, durante la operación fueron incautados 24 drones con sistemas de control resistentes a interferencias electrónicas y cargas explosivas superiores a un kilogramo.
Los agentes también habrían desmantelado dos estaciones móviles de control que utilizaban conexiones satelitales, redes móviles, Wi-Fi y radio. Moscú afirmó que estos equipos contaban con dispositivos de autodestrucción cargados con unos 250 gramos de explosivos.
Varias personas fueron detenidas por su presunta participación. El FSB sostuvo que recibió información anticipada relacionada con la operación por parte de los servicios de inteligencia ucranianos. Ucrania no se pronunció inmediatamente sobre estas acusaciones.
Rusia responde con misiles y 134 drones sobre Ucrania
Durante la misma noche, las fuerzas rusas lanzaron tres misiles guiados Kh-59/69 y 134 drones de ataque y señuelo contra territorio ucraniano, según el informe diario de la Fuerza Aérea de Ucrania.
Las defensas ucranianas afirmaron haber derribado o neutralizado los tres misiles y 123 drones en diferentes zonas del norte, el este y el sur del país. Otros aparatos alcanzaron varios puntos y se reportó la caída de fragmentos de drones interceptados.
Las autoridades ucranianas denunciaron daños en instalaciones civiles de las regiones de Járkov, Zaporiyia y Odesa. El presidente Volodímir Zelenski condenó la ofensiva y aseguró que algunos de los ataques afectaron un hospital, edificios residenciales y una terminal de autobuses.
Las informaciones sobre los ataques, los objetivos alcanzados y el número de aparatos interceptados proceden principalmente de autoridades de Rusia y Ucrania y no han podido ser verificadas de forma independiente.
