La venta de leche materna a través de redes sociales encendió una alerta sanitaria debido a los riesgos que podría representar para la salud de los lactantes. Especialistas advirtieron que la comercialización informal de este fluido corporal carece de controles que permitan garantizar su origen, conservación y condiciones de seguridad.
La preocupación surge tras la detección de publicaciones que ofrecen leche materna por internet. Según se explicó, este tipo de productos no cuenta con procesos de supervisión sanitaria, lo que impide verificar aspectos fundamentales como la salud de la donante, las condiciones de extracción o el adecuado almacenamiento del alimento.
Entre los principales riesgos asociados a la adquisición de leche materna por canales informales se encuentra la posible transmisión de enfermedades infecciosas, incluido el VIH, además de otros agentes biológicos que podrían afectar especialmente a recién nacidos y lactantes. A ello se suma la posibilidad de contaminación durante su manipulación o transporte.
Otro factor que genera preocupación es la falta de trazabilidad. Al tratarse de transacciones realizadas fuera de los sistemas regulados, no existe certeza sobre el origen del producto ni sobre la cadena de resguardo que ha tenido desde su extracción hasta su entrega, aumentando los riesgos para quienes la consumen.
Frente a esta situación, se reiteró la importancia de recurrir únicamente a mecanismos regulados por el sistema de salud para la donación o recepción de leche materna destinada a terceros, con el objetivo de asegurar estándares sanitarios adecuados y proteger la salud de los menores.
