La Policía Federal Australiana informó la incautación de 110 kilos de cocaína que habrían sido enviados desde Chile y que llegaron a Sídney ocultos en un contenedor con frutos rojos congelados.
El procedimiento se originó el pasado 24 de junio, luego de que funcionarios de la Fuerza Fronteriza Australiana detectaran paquetes sospechosos al interior de un contenedor refrigerado inspeccionado en el puerto de Botany, en Sídney.
Tras el hallazgo, el caso fue derivado a la Policía Federal Australiana, cuyos investigadores recuperaron 110 paquetes de cocaína, cada uno con un peso aproximado de un kilo. De acuerdo con las autoridades, la droga tendría un valor estimado de 36 millones de dólares australianos en el mercado ilícito, cifra equivalente a cerca de 23 mil millones de pesos chilenos.
Hasta el momento, no se ha informado desde qué puerto chileno salió el cargamento. Sin embargo, las autoridades australianas señalaron que los paquetes provenían de Santiago de Chile.
La investigación continúa con el objetivo de identificar a la organización criminal responsable de la importación de la droga. En ese contexto, la policía solicitó colaboración ciudadana para aportar antecedentes que permitan avanzar en las diligencias.
El superintendente interino de la Policía Federal Australiana, Aaron Burgess, señaló que las bandas criminales están utilizando contenedores refrigerados para intentar ingresar drogas al país. Además, advirtió que estas redes no consideran el daño que provocan estas sustancias en las personas, familias y comunidades.
Por su parte, la superintendente interina de la Fuerza Fronteriza Australiana, Noleen Shankar, indicó que las incautaciones de cocaína en la frontera australiana han aumentado un 23% en comparación con el mismo período del año anterior.
Las autoridades reiteraron que mantendrán los controles y las investigaciones para detectar este tipo de operaciones y desarticular a las organizaciones vinculadas al tráfico internacional de drogas.
