El ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, respondió con dureza a la querella presentada en su contra por el proceso de reconstrucción en el sector El Olivar de Viña del Mar, calificando a sus impulsores como “unos sinvergüenzas”. La acción judicial también apunta al seremi de Vivienda de Valparaíso, Marcelo Ruiz, y al director subrogante del Serviu regional, Rodrigo Muñoz.
La querella fue presentada por la entidad patrocinante Social Arquitectura, que acusa a las autoridades de presuntos delitos vinculados a la paralización de proyectos habitacionales y la posterior demolición de viviendas destinadas a familias damnificadas por el megaincendio de 2024. Entre los hechos denunciados se mencionan supuestos actos de abuso de poder, falsificación de documentos y fraude al fisco.
Frente a estas acusaciones, Poduje defendió la decisión adoptada por el ministerio, asegurando que las viviendas construidas presentaban graves deficiencias técnicas. Según indicó, informes especializados concluyeron que las obras no cumplían con estándares estructurales ni con exigencias de resistencia al fuego, razón por la cual se determinó su paralización y posterior demolición para resguardar la seguridad de las familias beneficiarias.
El secretario de Estado sostuvo además que el Ministerio de Vivienda ha impulsado acciones judiciales contra las empresas involucradas en el proyecto, argumentando que existieron irregularidades en la ejecución de las obras. En ese contexto, afirmó que el objetivo de la cartera es garantizar la entrega de soluciones habitacionales seguras y definitivas para los damnificados.
Mientras la querella inicia su tramitación en los tribunales, la controversia suma un nuevo capítulo en torno al proceso de reconstrucción de El Olivar. La investigación deberá determinar la veracidad de las acusaciones planteadas por los querellantes y establecer si existieron responsabilidades administrativas o penales en las decisiones adoptadas durante el desarrollo del proyecto.
