El millonario robo que afectó este lunes a una sucursal del Banco BCI en La Calera habría sido ejecutado tras una planificación previa, según los primeros antecedentes entregados por Carabineros. La banda escapó con más de $800 millones luego de ingresar armada al recinto cuando la bóveda se encontraba abierta.
El asalto ocurrió cerca de las 13:50 horas, minutos antes del cierre de la sucursal. Los delincuentes irrumpieron con el objetivo de sustraer el dinero almacenado en la bóveda, aprovechando que esta se encontraba abierta.
El coronel Alex Oporto, prefecto de la Prefectura Marga Marga, señaló que los involucrados “aparentemente contaban con información de que la bóveda a esa hora y en ese preciso momento estaba abierta”, por lo que calificó el delito como una operación “debidamente planificada”.
Los asaltantes escaparon en vehículos que los esperaban en las inmediaciones. Durante la huida lanzaron miguelitos en la Ruta 60 para dificultar la persecución policial. Además, atravesaron un camión a una cuadra del banco y un vehículo frente a la comisaría de La Calera para retrasar la respuesta de Carabineros. Posteriormente, en el camino hacia Limache, en la comuna de Quilpué, fueron encontrados automóviles que intentaron incendiar y que, presuntamente, habrían sido utilizados durante la fuga.
El delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, afirmó que los antecedentes conocidos hasta ahora dan cuenta de una planificación previa, al señalar que los responsables “sabían exactamente el momento en que la bóveda estaba abierta”. Las diligencias para esclarecer la dinámica del robo e identificar a los integrantes de la banda quedaron a cargo de la Policía de Investigaciones.
