Apenas 2 de los 14 detenidos durante el reciente megaoperativo antidrogas desarrollado en Quillota quedaron en prisión preventiva, decisión judicial que generó cuestionamientos debido a la gravedad de los antecedentes expuestos por Fiscalía además de la PDI.
La audiencia de formalización se realizó este jueves, menos de 48 horas después de los allanamientos simultáneos efectuados en poblaciones Aconcagua Norte, Aconcagua Sur, Jardines de Aconcagua además de Antumapu. El procedimiento policial había dejado como saldo la incautación de drogas, armas, municiones además de dos explosivos de alto poder utilizados en minería.
Pese al impacto inicial del operativo, el tribunal determinó que sólo dos imputados permanecerán privados de libertad. Otros ocho quedaron con arresto domiciliario total, mientras que cuatro recibieron medidas cautelares menos intensas, como arraigo nacional además de firma mensual. Asimismo, se fijó un plazo de 120 días para el desarrollo de la investigación.
Según antecedentes expuestos durante la audiencia, la magistrada estimó que aún faltan diligencias además de pruebas concretas para justificar medidas cautelares más gravosas contra gran parte de los imputados. La jueza sostuvo además que existen “matices” además de “teorías alternativas” respecto de algunos hechos investigados, situación que influyó en la resolución judicial.
El operativo había sido presentado como un golpe relevante contra focos ligados al microtráfico además de violencia territorial en Quillota. Incluso, el fiscal José Uribe había advertido tras los allanamientos que los explosivos hallados podían activarse con una fuente básica de calor. Sin embargo, la liberación de la mayoría de los imputados volvió a instalar el debate respecto al real impacto de este tipo de procedimientos frente al avance del narcotráfico además de las balaceras registradas en la comuna durante los últimos meses.
