Panamá y El Salvador reforzaron sus medidas ante los efectos asociados al fenómeno de El Niño. Mientras el primero enfrenta inundaciones, deslizamientos y estrés hídrico que amenaza incluso las operaciones del Canal de Panamá, el segundo advierte un creciente riesgo de sequía y afectación a los cultivos.
El avance del fenómeno de El Niño mantiene bajo presión a distintos países de Centroamérica, donde las autoridades se preparan para enfrentar temperaturas más altas, alteraciones en las precipitaciones y períodos prolongados de sequía.
Panamá declaró estado de emergencia nacional, mientras que El Salvador decretó alerta roja en todo su territorio, ante un escenario climático que podría afectar el abastecimiento de agua, la agricultura, la generación de energía y otras actividades económicas estratégicas.
Panamá declara emergencia ante inundaciones y falta de agua
El Gobierno de Panamá adoptó la medida para reforzar la capacidad de respuesta de sus instituciones frente a inundaciones, deslizamientos de tierra y escasez de agua registrados en diferentes puntos del país.
Según las proyecciones de las autoridades, las condiciones asociadas al actual escenario climático podrían extenderse hasta marzo de 2027.
Durante los primeros ocho meses de 2026, las inundaciones afectaron a aproximadamente 15.643 personas. Más del 70% de los damnificados se concentra en las provincias de Bocas del Toro y Colón, mientras que el resto corresponde principalmente a las comarcas Ngäbe Buglé y Naso Tjër Di.
La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, explicó que Panamá deberá enfrentar escenarios climáticos opuestos: mientras algunas regiones podrían registrar precipitaciones sobre lo habitual, otras experimentarían sequías, reducción de caudales y menores niveles en lagos y embalses.
Once cuencas se encuentran bajo estrés hídrico
El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá identificó 11 cuencas bajo condiciones de estrés hídrico.
Las proyecciones anticipan un déficit de precipitaciones entre octubre de 2026 y marzo de 2027, acompañado de temperaturas por encima de los niveles habituales.
La situación genera especial preocupación por sus posibles efectos sobre el suministro de agua potable, la actividad agrícola, la generación hidroeléctrica y el funcionamiento del Canal de Panamá.
Sequía obliga a reducir tránsitos por el Canal de Panamá
La menor disponibilidad de agua también tendrá consecuencias sobre una de las principales rutas del comercio marítimo mundial.
A partir del 15 de septiembre, la autoridad del Canal de Panamá reducirá de 36 a 32 los cruces diarios de embarcaciones, una decisión que se suma a las restricciones de calado implementadas anteriormente.
Cada tránsito por la vía interoceánica requiere importantes cantidades de agua dulce, por lo que el descenso en los niveles de los embalses obliga a limitar las operaciones.
Las restricciones también han incrementado la competencia entre las navieras por conseguir espacios disponibles. Algunas empresas han pagado más de un millón de dólares en subastas para garantizar el tránsito de sus barcos.
Según los antecedentes disponibles, una compañía surcoreana habría acordado pagar una cifra récord de US$5,3 millones para asegurar el cruce de una embarcación por la vía interoceánica el 1 de septiembre.
Panamá ya enfrentó un escenario similar en 2023, cuando los efectos de El Niño obligaron a reducir el tránsito hasta 22 embarcaciones por día y generaron una importante congestión marítima.
El Salvador activa alerta roja por riesgo de sequía
En paralelo, la Dirección General de Protección Civil de El Salvador decretó alerta roja a nivel nacional para reforzar la capacidad de respuesta del Estado ante las posibles consecuencias de El Niño.
La medida apunta especialmente a proteger a las comunidades vulnerables y reducir los efectos del fenómeno sobre los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria.
Las autoridades estiman entre un 20% y 40% de probabilidad de que se produzca al menos una sequía meteorológica de alcance nacional, debido a la combinación de menores precipitaciones, períodos secos recurrentes, altas temperaturas y la proximidad de la temporada seca.
Gobierno anuncia ayuda para familias rurales
La zona oriental y costera de El Salvador ya atraviesa su tercer período de sequía de los últimos meses, situación que mantiene bajo presión a las comunidades cuya actividad agrícola depende directamente de las precipitaciones.
Ante este escenario, el Gobierno anunció ayuda alimentaria para familias rurales que no cuentan con sistemas de riego y cuyos cultivos dependen principalmente de las lluvias.
La preocupación se concentra especialmente en las posibles pérdidas agrícolas y sus efectos sobre la disponibilidad y el precio de los alimentos.
El Niño podría intensificarse
Las proyecciones meteorológicas apuntan a un fortalecimiento del fenómeno durante los próximos meses.
De acuerdo con las estimaciones citadas, el calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial podría intensificarse, aumentando el riesgo de episodios de sequía, lluvias intensas e inundaciones en distintas zonas de Centroamérica.
Las medidas adoptadas por Panamá y El Salvador buscan anticiparse a un escenario climático que podría prolongar sus efectos durante los próximos meses y generar impactos tanto para la población como para sectores estratégicos de la economía regional.
