Altos mandos militares y ministros de Defensa de los tres países se reunieron en San Lorenzo, Ecuador, para coordinar una estrategia destinada a perseguir cabecillas, desarticular redes logísticas y cerrar rutas utilizadas por organizaciones criminales.
Estados Unidos, Colombia y Ecuador acordaron reforzar su cooperación militar y de inteligencia contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico que operan en la extensa y compleja frontera entre los dos países sudamericanos.
La definición se produjo durante una reunión realizada este jueves en San Lorenzo, provincia ecuatoriana de Esmeraldas, uno de los puntos considerados estratégicos para las operaciones contra las mafias que trasladan droga entre Colombia y Ecuador.
En el encuentro participaron el comandante del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan; el ministro de Defensa de Ecuador, Gian Carlo Loffredo; y su homólogo colombiano, Jorge Eduardo Mora.
También estuvieron presentes altos mandos de las Fuerzas Armadas de los tres países, entre ellos el comandante general de las Fuerzas Militares colombianas, Erick Rodríguez Aparicio, y el comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Kevin J. Jarrard.
Changing the game on the front lines of narco-terrorism:
— U.S. Southern Command (@Southcom) August 27, 2026
The border region between southwest #Colombia and northwest #Ecuador is a major corridor for cocaine trafficking by some of the world's most violent organizations.
Today in the heart of that region, top Americas Counter… pic.twitter.com/RQ7DXsFHt1
Buscan cerrar las rutas utilizadas por los carteles
Durante la reunión, las autoridades acordaron fortalecer el intercambio de inteligencia, la coordinación operativa y la capacidad de respuesta frente a grupos criminales que actúan a ambos lados de la frontera.
El Ministerio de Defensa ecuatoriano definió el esquema como un “Tridente de la Seguridad”, cuya finalidad será anticipar amenazas, coordinar operaciones y cerrar corredores utilizados por el narcotráfico y otras economías ilícitas.
Donovan sostuvo que la frontera entre Ecuador y Colombia ha sido aprovechada durante años por organizaciones criminales debido a su posición geográfica.
El jefe del Comando Sur afirmó que la nueva estrategia apunta a localizar a los líderes de los carteles, afectar sus redes logísticas e impedir que encuentren zonas de refugio seguro.
Preparan operaciones militares en zonas críticas
La coordinación podría traducirse en operaciones sostenidas en distintos territorios fronterizos.
Información conocida durante esta semana señala que las intervenciones se concentrarían en las provincias ecuatorianas de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos, además de los departamentos colombianos de Nariño y Putumayo.
El ministro ecuatoriano Gian Carlo Loffredo había adelantado que se analiza además la posibilidad de establecer puestos de mando coordinados y equipos con capacidad de reaccionar ante grupos armados detectados durante patrullajes o labores de vigilancia.
Estados Unidos tendría un papel de apoyo en materia de inteligencia, logística y capacidades operativas.
San Lorenzo, un punto estratégico del narcotráfico
La elección de San Lorenzo como lugar de la reunión no es casual.
La ciudad se encuentra en la provincia de Esmeraldas, directamente frente a la costa colombiana de Nariño, una región históricamente afectada por el narcotráfico, grupos armados y corredores utilizados para transportar cocaína hacia el océano Pacífico.
Antes de trasladarse a Ecuador, Donovan estuvo en Tumaco, Colombia, donde se reunió con autoridades militares colombianas para revisar operaciones contra organizaciones criminales en el Pacífico sur.
De esta manera, la agenda del jefe del Comando Sur abarcó ambos lados de una frontera considerada prioritaria en la nueva estrategia regional contra las mafias.
Ecuador intensifica cooperación con Estados Unidos
La reunión ocurre en un escenario de creciente colaboración entre Quito y Washington.
Donovan ya había visitado Ecuador en julio para mantener reuniones con autoridades militares y recorrer unidades involucradas en operaciones contra organizaciones vinculadas al narcotráfico. El propio Comando Sur informó entonces que uno de los objetivos era fortalecer los esfuerzos conjuntos contra estructuras calificadas por Washington como “narcoterroristas”.
Una nueva visita del jefe militar estadounidense se produjo en agosto, cuando autoridades ecuatorianas y estadounidenses revisaron los avances de los acuerdos de cooperación en seguridad.
Operativos dejan 24 detenidos y una tonelada de droga
La coordinación entre Ecuador y agencias estadounidenses ya ha tenido resultados concretos durante esta misma semana.
El miércoles, autoridades ecuatorianas ejecutaron una serie de allanamientos contra una estructura vinculada a Los Lobos, organización que, según la Policía ecuatoriana, mantenía conexiones con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El operativo dejó 24 personas vinculadas al proceso, entre ellas dos ciudadanos mexicanos presuntamente relacionados con el cartel mexicano. Además, se incautó aproximadamente una tonelada de droga, US$1 millón en efectivo, armas, vehículos y una avioneta, mientras que dos pistas clandestinas fueron inhabilitadas.
Las autoridades ecuatorianas indicaron que la estructura utilizaba rutas desde la frontera norte para trasladar droga hacia centros de acopio y posteriormente enviarla por vía aérea hacia México y Estados Unidos.
Una frontera marcada por tensiones y grupos armados
La cooperación actual también se produce después de meses de tensión entre Ecuador y Colombia por operaciones desarrolladas en la zona limítrofe.
En marzo, una bomba sin explotar fue encontrada en territorio colombiano después de un operativo ecuatoriano contra un supuesto campamento de Comandos de la Frontera.
El entonces presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró posteriormente que el artefacto pertenecía al Ejército ecuatoriano y anunció una protesta diplomática.
Dos días después, ambos gobiernos dieron por superado el incidente mediante mecanismos diplomáticos y reafirmaron la necesidad de mantener la cooperación bilateral en seguridad.
Estados Unidos endurece ofensiva regional contra el narcotráfico
La reunión trilateral coincide además con una intensificación de las operaciones del Comando Sur.
El 25 de agosto, Estados Unidos informó de un ataque contra una embarcación que, según inteligencia estadounidense, circulaba por una ruta utilizada para el tráfico de drogas en el Caribe. La operación dejó cuatro personas muertas, calificadas por el Comando Sur como integrantes de redes “narcoterroristas”.
Estas acciones forman parte de una estrategia regional más amplia impulsada por Washington para aumentar la presión sobre organizaciones dedicadas al tráfico internacional de drogas.
La nueva coordinación entre Estados Unidos, Colombia y Ecuador apunta ahora específicamente al corredor fronterizo del Pacífico y a impedir que las organizaciones criminales puedan utilizar un país como refugio cuando aumente la presión militar en el territorio vecino.
