Teherán atacó objetivos vinculados a fuerzas estadounidenses en Jordania, Baréin, Irak y Kuwait luego de una nueva ofensiva de Washington contra instalaciones militares iraníes. La escalada, la mayor desde julio, vuelve a tensionar el estrecho de Ormuz y dispara los precios del petróleo.
Irán responde con ataques contra bases de Estados Unidos en Medio Oriente
TEHERÁN/WASHINGTON.- Irán lanzó este miércoles una nueva ofensiva con misiles y drones contra instalaciones y posiciones vinculadas a Estados Unidos en distintos puntos de Medio Oriente, en respuesta a una serie de bombardeos estadounidenses efectuados horas antes contra objetivos militares iraníes.
El intercambio representa la mayor escalada directa entre Washington y Teherán desde julio, luego de varias semanas de relativa calma, y vuelve a encender las alarmas por una posible ampliación del conflicto en el Golfo Pérsico.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas completaron el martes una oleada de ataques contra objetivos de la Guardia Revolucionaria de Irán, incluyendo instalaciones de defensa aérea, sistemas de radar, activos marítimos, capacidades para el despliegue de minas y centros de comunicaciones. Washington sostiene que la operación respondió a recientes intentos iraníes de atacar a militares estadounidenses y a embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
CENTCOM indicó además que más de 50.000 militares estadounidenses permanecen desplegados en Medio Oriente, en medio del aumento de las tensiones.
Irán ataca Jordania, Baréin, Irak y Kuwait
La respuesta iraní comenzó pocas horas después. La Guardia Revolucionaria informó de una “operación de represalia” con misiles balísticos y drones contra posiciones estadounidenses en varios países de la región.
En Jordania, las Fuerzas Armadas informaron que fueron lanzados 13 misiles y que sus defensas lograron interceptar diez de ellos. Los tres restantes habrían caído en zonas abiertas, sin dejar víctimas.
Irán aseguró haber apuntado, entre otros objetivos, al Camp Titin, utilizado por fuerzas estadounidenses cerca del golfo de Áqaba, y a la base aérea Príncipe Hassan. Un funcionario estadounidense citado por medios internacionales señaló que no se registraron heridos ni daños significativos en Camp Titin.
En Baréin, las autoridades activaron las sirenas de alerta y pidieron a la población buscar refugio mientras drones iraníes se aproximaban a instalaciones militares. Teherán afirmó haber atacado radares y sectores de la base aérea Sheikh Isa.
La Guardia Revolucionaria también reivindicó un ataque combinado con misiles y drones contra instalaciones estadounidenses en Erbil, en el norte de Irak, afirmando haber alcanzado depósitos de equipamiento y tanques de combustible. Hasta ahora, no existe una confirmación independiente de la magnitud de esos daños.
Kuwait, por su parte, informó que sus sistemas de defensa aérea respondieron a drones y misiles considerados hostiles. AP reportó daños provocados por un dron, aunque sin víctimas confirmadas.
Irán denuncia muertos en los bombardeos de Estados Unidos
La nueva ofensiva estadounidense también dejó víctimas en territorio iraní, de acuerdo con autoridades locales.
Irán denunció que uno de los ataques alcanzó una vivienda en la zona de Kuhestak, cerca de Sirik, en el sur del país, donde se realizaba una celebración de matrimonio.
Los distintos reportes iraníes sitúan el balance en al menos cuatro muertos, entre ellos un niño, y decenas de heridos. Otros informes recogidos por AP elevan a cinco el número de fallecidos y a más de 60 los lesionados. Reuters señaló que estas circunstancias no han podido ser verificadas de manera independiente.
Medios estatales iraníes también informaron de siete fallecidos y ocho heridos en Juzestán, en el oeste del país, tras ataques contra otros puntos de la región.
Trump amenaza con ataques todavía más fuertes
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó los últimos ataques estadounidenses como “justificados” y advirtió que cualquier represalia iraní podría provocar una respuesta de Washington mucho más dura.
Trump había advertido que, si Teherán respondía, Estados Unidos volvería a atacar “mucho más fuerte y con mayor intensidad”.
Desde Irán, el portavoz del Comando Militar Central, Ebrahim Zolfaghari, respondió prometiendo acciones “más amplias y destructivas” si Estados Unidos o sus aliados continúan atacando territorio iraní.
Las declaraciones contrastan con el mensaje emitido esta semana por el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, quien aseguró que prolongar el conflicto “no está en nuestro interés ni en el de la región” y defendió una salida negociada.
Pezeshkian afirmó además que Teherán está dispuesto a volver a cumplir inmediatamente los compromisos de un acuerdo provisional firmado en junio si Washington también respeta sus obligaciones. Ese entendimiento buscaba frenar la guerra, pero terminó deteriorándose por diferencias sobre su aplicación.
Petróleo vuelve a superar los 90 dólares
La nueva escalada tuvo un impacto inmediato en los mercados energéticos.
Los futuros del Brent subieron 4,6%, hasta cerrar el martes en US$94,65 por barril, mientras que el petróleo estadounidense WTI avanzó 5,2% y terminó en US$90,22, sus cierres más altos desde julio. Durante la jornada de este miércoles, el Brent llegó a superar los US$95.
El principal temor continúa siendo la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta.
Datos preliminares de Kpler citados por Reuters mostraron que solo cuatro buques de carga de materias primas atravesaron Ormuz el martes, frente a diez el día anterior y un promedio cercano a 13 durante las últimas diez jornadas. Antes del conflicto, por esta vía circulaba alrededor de una quinta parte del petróleo consumido mundialmente.
La Guardia Revolucionaria advirtió que los nuevos ataques estadounidenses podrían endurecer todavía más las restricciones al tránsito por el estrecho, aumentando el riesgo para las exportaciones de petróleo y gas del Golfo.
Imagen de archivo para contextualizar la importancia militar y marítima del estrecho de Ormuz:
Una guerra que entra en una nueva fase
El nuevo intercambio se produce seis meses después del comienzo del actual conflicto, iniciado el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. Desde entonces, los enfrentamientos han alternado períodos de intensos bombardeos con intentos de negociación y pausas parciales.
Ahora, los ataques simultáneos contra posiciones estadounidenses en varios países del Golfo aumentan nuevamente el riesgo de una confrontación regional más amplia, mientras las gestiones diplomáticas continúan sin conseguir un acuerdo estable.
