La detección fue posible gracias a la primera Operación Conosur y Región Andina, desarrollada entre el 29 de abril y el 30 de junio en el Puerto de San Antonio mediante controles coordinados e intercambio de información entre organismos de control de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay.
En Chile, el despliegue contó con la participación del Servicio Nacional de Aduanas, el Ministerio Público, la Policía de Investigaciones, Carabineros, Directemar, además de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Durante el operativo se realizaron 181 procedimientos que permitieron detectar mercancías que infringían la normativa aduanera, además de la legislación sobre propiedad intelectual.
Entre los principales resultados destaca la incautación de 56 toneladas de precursores químicos utilizados para la elaboración de drogas sintéticas, junto con 276.828 perfumes y cosméticos, avaluados en US$1,72 millones.
Los controles también permitieron detectar 553.289 productos tecnológicos —entre ellos accesorios para teléfonos, cables de carga, audífonos, dispositivos electrónicos—, con un avalúo cercano a US$3 millones. En otro procedimiento fueron descubiertos 113.500 juguetes, valorizados en más de US$1,65 millones.
Asimismo, se detectó tráfico irregular de minerales preciosos, con un valor preliminar superior a US$400 mil. El operativo también permitió retirar vehículos, tres motos acuáticas, perfiles de aluminio, cobre, repuestos aeronáuticos, junto con mercancías de consumo masivo, como calzado, mochilas, carteras, además de alimentos sin autorización sanitaria.
En conjunto, la operación permitió detectar mercancías avaluadas en más de US$10,4 millones. Además, fortaleció el intercambio de información entre los organismos participantes para enfrentar organizaciones criminales que utilizan las cadenas logísticas del comercio exterior con el fin de movilizar mercancías ilícitas.
