Una investigación reveló que el Servicio de Registro Civil e Identificación entregó cédulas de identidad con condición de residencia definitiva a migrantes que no cumplían con los requisitos legales para acceder a ese beneficio. La situación se extendió durante aproximadamente seis meses entre 2024 y 2025, generando una revisión interna y la adopción de medidas correctivas por parte de las autoridades.
Según los antecedentes conocidos, el problema se originó por una falla en los sistemas de interoperabilidad entre organismos públicos, lo que permitió que personas extranjeras aparecieran erróneamente con residencia definitiva al momento de solicitar o renovar su documento de identidad. La irregularidad fue detectada posteriormente, activándose procesos de verificación para determinar el alcance del error.
El caso involucra a migrantes que mantenían otros tipos de permisos o cuya situación migratoria aún no cumplía las condiciones exigidas para obtener residencia definitiva. Pese a ello, recibieron cédulas que consignaban una categoría distinta a la que correspondía según los registros oficiales disponibles en ese momento.
Tras detectar la situación, las instituciones involucradas iniciaron una revisión de los casos afectados y adoptaron medidas para corregir la información registrada. Asimismo, se implementaron ajustes destinados a evitar que una situación similar vuelva a producirse en futuros procesos de identificación y documentación.
El episodio abrió cuestionamientos respecto a los mecanismos de control y validación utilizados en la tramitación migratoria, especialmente considerando la relevancia que tienen estos documentos para acceder a distintos servicios y procedimientos administrativos. Las autoridades continúan evaluando el impacto del error y las acciones necesarias para regularizar los casos involucrados.
